miércoles, marzo 29, 2006

Hallarte sin dolor

No puedo contra la historia
me aprieta el corazón con fuerzas.
La felicidad a veces es terca
cuando sólo vive de memorias.

Porque no sea yo un maldito
o un travieso social
no significa que sea banal;
no significa que sea bendito.

Llega tarde lo imposible
y en imposible permanece
al enterarnos que aparece
un corazón inasequible.

Dos cuerpos deseosos
de explorar su gran pasión
no pueden hacer fusión
por temores amorosos.

Nuestra química se desplaza
con lecturas conectadas;
me convierte en mermelada
para su caliente hogaza.

Que hablamos como locos
de otros locos y lo normal:
lo que hemos tanto de amar
y de lo que nos complace poco.

Que compartimos tanta risa
cuando incluso no oímos nada;
esto a mi alma le agrada
y lo pone en su mejor repisa.

Que me llama tu soledad
y me arrimo a su llamado
para estar cerca de lejos
y dejar tu deseo saciado.

Que busco besarte los labios
y dejar mis huellas en ti,
y al mirarme me digas "sí".
No hace falta ser un sabio

para saber lo que te gusta
cuando se unen nuestras mentes
y siguiendo tus vaivenes
no hay manera que me confunda.

Llegaría tu suspirar rotundo
Me acercaría yo con el mío;
y ambos, con sudor frío
alcanzaríamos éxtasis profundo.

Busco probar el sabor
de lo que guardas con recelo.
Busco tu placer con mis manos
mientras me enredo en tu pelo.

Mirarías hacia atrás
y verías todo oscuro
porque has cerrado tus ojos
pensando en nuestros jugos.

Desviste tu alma para mí
que el sexo no es lo único bueno.
y pueden haber ganas de ello,
pero hay más ganas de hallarte a ti.



Por: Lalo 

Entramos

Entramos sin permiso mi corazón y mi persona;

con el sol entre mis manos
la arropé entre las llanuras.

Me lleva con su sombra y camina por mis ojos.
Le doy besos sin premura;
en su boca mis labios mojo
y, dulcemente ella me nombra.

Busco aliviar pesares
que le brindan desconcierto.
Pero cerca, en sentimiento
intento que se calmare.

Pasea mis pensamientos
Dichoso el poeta que le cautiva, cual pirata
seguro de tan deleitosa guarida.

Desvistió su alma para mí
y disfrutamos de un sentimiento bueno;
existente pasión creciente
y máximo bienestar mutuo.

Bésame suave, bésame rudo.
Abrázame completo, embriágate de mí.
Nuestra química tan fuerte tan pronto te vi.
Llenemos el plural del amor suave, del amor crudo…

martes, octubre 11, 2005

~Pensando a tu lado~

Admiro entre las sábanas tus ojos bailarines tras párpados cual bastidores, mientras velo el sueño que te ofrecí. Pestañeo a toda prisa para no perderte de vista como centinela ensimismado en su misión.

Así te miro... enamorado de ti, con esos cabellos traviesos que iniciaron el cortejo entre dos almas antes de entrelazar nuestros dedos en un paseo con final no querido. Ese paseo que tanto significó para nosotros... tanto que tanto es poco mientras el silencio mismo ensordecía. Estoy en casa contigo... y donde vas, ahí me tienes.

Me pierdo en ti cuando me acorralas con tu voz tenue y tu risa contagiosa como la gracia de una niña. Tu sentir, tus gestos y tus encantos que no desvanecen en el horizonte mar y cielo, trascienden en mí.

Pienso y repienso en la dicha creada por esa unión, ese gran plural que nos define como un nosotros y da vida a lo que es un amor del bueno.

Más allá de las sábanas te preparo un chocolate caliente porque hace frío; un remedio temporero para luego visitar tu espalda con mi pecho tibio, conjunción perfecta que abre paso a un descanso seguro, con Morfeo atestiguando ese abrazo somnoliento.

Ansioso, espero ese nuevo momento para entregarnos y como uno, ser uno en el sueño y al despertar...